ENTRE BOBOS ANDA EL JUEGO
El día 17 de marzo, durante el viaje a la Mancha vimos una representación teatral en el corral de comedias de Almagro, mediante este escrito voy a hacer una crítica sobre la obra que vimos: “Entre bobos anda el juego.” Esta es una comedia de enredo que Rojas Zorrilla escribió. Cuenta la vida de Isabel, a quien su hermano obliga a casarse con un hombre rico pero horrendo, y nada galán. Al ver al primo de su futuro esposo se da cuenta de que es el hombre al que ama, y durante el viaje, hay una confusión en una habitación de la posada en la que se alojan y los enredos amorosos entre los personajes empiezan a salir a la luz…
El título es apropiado porque resume bastante bien de qué va la obra (los dos protagonistas engañan a los demás y les esconden su amor, esto convierte en bobos a los demás por no darse cuenta y a ellos mismos también por creer que no les iban a pillar). Es significativo porque da a entender que va a ser una comedia divertida, ridiculizando a los bobos, y da curiosidad por la obra, aunque en mi caso no fue el título la razón por la que vi la obra.
Actualmente el tema no es de mucho interés porque la trama y la manera de hablar están muy fuera de lugar. Los personajes protagonistas (Pedro, Isabel) me gustaron mucho, su actuación era muy buena, sobre todo Pedro, él lo hacía totalmente creíble y hacía que los diálogos (a pesar del lenguaje antiguo) fueran llevaderos, sus gestos eran hacían pensar que realmente era del siglo XVII. Los dos criados también me gustaron mucho, eran muy graciosos. El resto de los personajes, aunque actuaban bien, no me gustaron por que o eran machistas e insoportables, o ridículos, o intentaban ser graciosos y no podían. El personaje de Don Luis era irrelevante, y en mi opinión sobraba.
La obra esta contada cronológicamente, como si estuviera pasando en el momento. Esta bien organizada y se entendía fácilmente, además a pesar de que no tenía mucha intriga porque desde el principio estaba claro como iba a terminar, la mantenía hasta el final para que no perdiéramos el interés. Cada pareja de personajes tenía su propio problema que se desarrollan a la vez en la última escena.
Me alegro de haber tenido la oportunidad de haber visto una obra representada tal y como se hacía en el siglo XVII. Por esto animo a los cursos que vayan a hacerlo los próximos años a apreciar y disfrutar la actividad.